Alcance: guía informativa de lectura. No constituye consejo médico ni reemplaza la etiqueta, la ficha oficial o una evaluación profesional.

Para leer la etiqueta de un suplemento alimenticio, confirma el producto y la porción, revisa ingredientes y cantidades, detente en alérgenos y advertencias, y termina con las instrucciones de uso y la fecha de vencimiento. Hazlo con el envase de la presentación que vas a utilizar.

1. Confirma el nombre y la porción

Empieza por el nombre completo, la presentación y el tamaño de la porción. La información nutricional se calcula para una cantidad concreta: un scoop, un sachet o cierto número de gramos. Comparar dos cifras sin comprobar primero su porción puede llevar a una conclusión equivocada.

Revisa también cuántas porciones contiene el envase. “Contenido neto” y “cantidad por porción” no significan lo mismo: el primero describe el total del producto y el segundo, la medida usada para informar sus nutrientes o componentes.

2. Recorre la lista de ingredientes

En Chile, el Reglamento Sanitario de los Alimentos indica que los ingredientes y aditivos deben aparecer con sus nombres específicos y, en general, en orden decreciente de proporción. La lista permite saber qué integra esa fórmula, pero no autoriza a asumir una cantidad exacta cuando el rótulo no la declara.

Lee cada producto por separado. 24BURN y 24BURN+ comparten parte del nombre, pero son fórmulas distintas. La comparación entre 24BURN y 24BURN+ muestra por qué no conviene trasladar ingredientes, cantidades o instrucciones de uno al otro.

3. Relaciona cada cantidad con su unidad

Gramos, miligramos, microgramos y unidades formadoras de colonias no son intercambiables. Lee el nombre del componente, su cifra, su unidad y la porción a la que corresponde. No confundas una columna por 100 g con otra por porción, ni uses una cifra de otra presentación para completar un dato.

Ejemplo ficticio de lectura: si una tabla declara 10 mg de un componente por porción y el envase trae 20 porciones, esos 10 mg corresponden a una porción, no al envase completo. Es un ejemplo de interpretación, no una dosis recomendada ni un dato de un producto FWP.

Un número aislado no permite decidir si el suplemento es adecuado para ti.

Regla práctica: si la etiqueta nombra un ingrediente pero no informa su cantidad exacta, no la estimes ni la completes con datos de otra presentación.

4. Detente en alérgenos y advertencias

Busca expresiones como “Contiene” y “Puede contener”. El reglamento chileno exige identificar los alérgenos reconocidos y también contempla advertencias cuando existe riesgo de contaminación cruzada. Revisa además la edad recomendada y las precauciones para embarazo, lactancia, condiciones de salud o uso de medicamentos.

Si el envase está clasificado como suplemento alimentario, el artículo 537 del reglamento chileno exige una advertencia sobre menores de ocho años, embarazo y lactancia, con excepción de indicación profesional competente, y recuerda que no sustituye una alimentación balanceada. Lee la leyenda completa del envase; no deduzcas que un producto es adecuado solo porque no encuentras una advertencia.

Los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos recuerdan que algunos suplementos pueden interactuar con medicamentos y que tomar más cantidad no siempre es mejor. Si una advertencia coincide con tu situación, la decisión correcta es detener la compra y consultar a un profesional.

5. Cierra con preparación, conservación y fecha

Comprueba cómo se mide y prepara la porción, cuánta agua corresponde y si existen condiciones especiales de almacenamiento. El reglamento chileno contempla instrucciones de uso y de conservación cuando son necesarias para utilizar correctamente el alimento. Revisa también lote y fecha de vencimiento antes de consumirlo.

Nuestra guía de preparación de suplementos FWP reúne las medidas de las fichas chilenas, pero el envase que tienes en tus manos sigue siendo la referencia inmediata: las fórmulas y presentaciones pueden cambiar.

Si todavía estás decidiendo qué preguntar antes de comprar, revisa también nuestras siete preguntas antes de comprar un suplemento.

Una lectura breve antes de decidir

  1. ¿Estoy mirando el producto y la presentación correctos?
  2. ¿La cifra corresponde a una porción o al envase completo?
  3. ¿Qué ingredientes, alérgenos y advertencias declara?
  4. ¿Entiendo la preparación, conservación y fecha de vencimiento?
  5. ¿Hay algún dato importante que no está declarado y necesito consultar?

Leer bien la etiqueta no complica la elección: la vuelve más clara. Si quieres comparar una opción con tu objetivo y tu rutina, puedes escribirnos por WhatsApp antes de comprar.

Fuentes y lectura adicional

Consulta de fuentes: 20 de octubre de 2026. El reglamento chileno respalda los requisitos de rotulación. NIH aporta orientación general de salud en el contexto estadounidense; sus normas de etiquetado no se presentan como normas chilenas. Ninguna de estas fuentes avala productos FWP.